20/06/2020

La justicia neuquina puso fin a la medida de no innovar que regía desde hace cinco años. La planta fue construida por la ex Enarsa y nunca operó.

La justicia neuquina puso fin a la medida cautelar que desde 2015 mantenía congelada la planta fraccionadora de garrafas que el gobierno nacional construyó a través de Integración Energética Argentina (Ieasa), ex Enarsa, en el Parque Industrial de Neuquén.


El levantamiento de la medida cautelar de no innovar se dio a raíz de que finalizaron los peritajes y relevamientos que se ordenó realizar en el contexto de la causa penal por la construcción del complejo que tiene a dos actores en posiciones opuestas: el Estado y la constructora.
El Estado acusó a la constructora de incurrir en graves errores que impidieron la puesta en marcha de la planta que debía abastecer a las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y el sur de Mendoza. La constructora demandó al Estado por no haberle abonado los trabajos realizados. Esas denuncias cruzadas llevaron al dictado de la medida que impedía realizar cualquier tipo de modificación en el complejo.
El Poder Judicial neuquino aclaró que, si bien la medida cautelar fue levantada la misma aún no se encuentra en firme por el corrimiento del plazo que se dio por la pandemia de coronavirus. Además, advirtió que la causa de fondo sigue adelante y que ahora se procederá al análisis de la pericia.
El complejo que debió ser inaugurado en diciembre de 2013 demandó una inversión de 12 millones de dólares para el montaje de una planta con capacidad de llenar 50.000 garrafas al día.
Entre su equipamiento se incluyen 54.845 garrafas, de las cuales 48.849 son de diez kilogramos. Todavía no se sabe el destino que tendrán esos envases.